domingo, 17 de julio de 2011

Por eso es que estamos como estamos

La frase la habremos escuchado usted y yo cada vez que vemos a alguien que se cuela en la fila, cuando alguien le hace ‘conejo’ a las normas o cuando el Gobierno destapa los escándalos de corrupción muy comunes hoy en día.
Y tener que decir esto cada vez que Colombia juega, pero no gana, es algo ya muy común para los millones de hinchas de la selección nacional. Lo sufrimos y lo pagamos con la selección peruana que planteó un juego serio y muy bien pensado, gracias a la sagacidad de Sergio Markarian.
El mal de la falta de gol de Colombia, natural de hace unos años, al parecer no tiene fin a pesar de los jugadores que tiene. Ayer quedó demostrado con Perú, cuando Falcao desperdició una pena máxima, en el momento que Dayro Moreno atacó solitario y asustó el arco peruano, o al final, con las maniobras de Guarín que se esfumaron luego de una gran jugada. Y lo dijo ‘Bolillo’, era un juego que se debía ganar en los 90 minutos. Pero en esos 90 minutos en un juego cerrado, fueron muy pocos los errores por lado y lado, a pesar de las opciones de gol cafeteras. Sólo en la prorroga, el que ganó fue el que aprovechó los gazapos del rival. Dos pasos en falso de ‘Neco’ y el partido finalizó. Se vio que en ambas jugadas al meta le faltó seguridad, pudo haber puñeteado el centro de los peruanos y asegurar la jugada. Su pecado fue quererla agarrar sin pensar la gran cantidad de jugadores en ese momento, 1-0 aprovechado por Lobatón. En el segundo, el arquero antioqueño no debía devolverle la pelota a Perea, en el otro sector tenía a Yepes, Zúñiga y Sánchez, y su decisión fue errónea y llegó el gol de Vargas, el baluarte de Perú y la Fiorentina. Fin del viaje y a timbrar los tiquetes Córdoba-Bogotá sin escalas.
Se cierra un ciclo lleno de ilusiones en esta Copa América, pues pese a que hay un buen conjunto, no se aprovechan los errores y los que comete Colombia son cobrados por ventanilla. Y la esencia de este deporte está en los goles, es la razón de ser, por la que nos abrazamos, por la que gritamos y hasta ‘puteamos’. Sin goles no se es ganador, y por la falta de ese ítem es que estamos como estamos. Sólo le queda al equipo la reflexión y la corrección de los errores, se vienen las eliminatorias y hay que meterla para timbrar los pasajes Bogotá-Sao Paulo.

Nota: ya llega el Mundial Sub-20 y después de ver otra mentalidad en Toulón -ojo ese torneo no es la gran cosa-, queda servida la mesa para que Colombia demuestre un cambio en su fútbol. Aplaudo la convocatoria y estoy seguro que Edwin Cardona no va a hacer falta, que compare lo que gano con jugadores menos humildes.

Sígame en Twitter: @ivandarpen y debatimos sobre este hermoso deporte.

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